5 sept 2013

Retrato


Porque nos empeñamos en inmortalizar cada momento especial de nuestra vida por el temor de si no queda plasmado caerá en el olvido, ahora mismo sostengo tu foto y sonrío.

Lo nuestro no acabó bien. Peleas constantes y desconfianza que crearon un agujero en nuestros corazones y por donde se fue escapando todos los buenos sentimientos que teníamos el uno por el otro. Aun así, aunque el tiempo nos haya llenado de rencores y haya destruido por completo nuestra relación volviéndonos extraños, el recuerdo de esos días felices consigue sacarme una sonrisa.

Los buenos recuerdos no deberían estar condicionados por la relación que en ese preciso instante mantengamos con esa persona. Aunque haya enfado, odio, los buenos momentos siempre serán buenos momentos.



Si cada vez que rompiésemos una amistad echásemos al olvido las experiencias vividas, buenas y malas, nuestra mente y corazón quedarían vacíos. En esta vida por desgracia tanto los buenos amigos como los amores, los de toda la vida, escasean. Hasta que lleguemos hasta nuestro objetivo buscaremos, conoceremos gente, viviremos amores increíbles y de todas estas experiencias aprenderemos cosas útiles que nos ayuden a vivir. Las guardaremos todas y en el momento menos pensado, como de la nada, vendrán a nuestra mente haciéndonos revivir el pasado.

Por eso, porque me gusta quedarme con todo lo bueno que me ha pasado en esta vida, cada vez que un trozo de mi pasado corretea por mi mente, lo busco. Descansando bajo pilas de libros, de mi época de estudiante, el regastado álbum de fotos. Paso sus páginas rememorando la historia que guarda cada panorámica, cada cara sonriente y llego hasta ti. Aunque te borrase de mi presente y de mi futuro siempre formarás parte de mi pasado, por muy mal que ahora vayan las cosas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario